Manlio Fabio Beltrones seems to have a rather short memory: in barely concealed jab at Andrés Manuel López Obrador, he applauds the “political civility” of the United States revealed by Romney’s apparent graciousness in defeat. This is comic for many reasons, mostly because Beltrones seems to be willfully ignoring the fact he and his political kin spent the better part of a century perverting the democratic process, which is precisely why López Obrador remains skeptical about the integrity of Mexican elections. A truly hilarious analysis:

No obstante que en Estados Unidos no existe una ley electoral tan perfeccionada como la mexicana, aquél país nos demuestra que la civilidad política hace la diferencia. En el momento en el que el perdedor es un buen perdedor, admite que la victoria de uno de sus adversarios debe ser acompañada por la buena voluntad del partido político que no ganó, para que el país progrese y salga adelante.

Las leyes electorales estadounidenses, no imponen una sola forma de elección, sino dejan abierta una solución mediante el voto indirecto. Tanto el voto directo como el voto indirecto son muy útiles a la democracia, sobre todo, cuando existen demócratas atrás de ellas.

La actitud del presidente Obama y la del candidato Romney, dejan una grata experiencia que debería replicarse en otros lugares en donde no existen aquellos que admiten su derrota.

Makes me wonder what other pseudo-democrats around the world had to say about the election.

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